martes, 4 de noviembre de 2008

Todos tienen derecho a una educación


Todos tienen derecho a una educación

Por Pilar Ríos G.

Howard Gardner cuestionó la existencia de una inteligencia, criticó y cuestionó la inteligencia que se encontraría a la base del CI apelando a que ésta sólo predice el éxito escolar y refleja el conocimiento adquirido.[1]

Para muchos padres es difícil elegir un colegio en particular para educar a sus hijos, pero más difícil lo es para un padre cuya hija presenta algún problema. Les presento el caso de Ignacia, una pequeña que padece de una epilepsia del sueño, una epilepsia nocturna sin convulsiones, pero que no permite a su cerebro descansar por las noches y durante el día le cuesta mucho retener lo que aprende. Producto de esta sobreactividad cerebral, no tiene motricidad fina y hay movimientos que le resultan muy difíciles, como hacer rebotar una pelota o tomar un lápiz para escribir.
En un principio los padres buscaron un colegio que integrara a lo niños, mientras cursaba prekinder les advirtieron que la niña por más que se esforzaba, no conseguía dibujar una figura humana, solo trazaba rayas en el papel, la llevaron a un neurólogo quién dio el diagnostico.
Con cuatro años, sus padres enfrentaban este difícil proceso, en donde en conjunto con el profesor decidieron que debían dejar repetir el año para darle otra oportunidad, mientras comienza los tratamientos tanto farmacológicos y sesiones con un fonoaudiólogo. Hubo algunos progresos en cuanto a su lenguaje, lograr retener cuentos o canciones, pero su autoestima y su sociabilidad iban cuesta abajo, no encontraba la integración.
Esto se fue agudizando al cursar 1° básico, cuando sus compañeros aprendieron a leer y escribir, pero Ignacia no podía representar las letras y eso generó burlas en su curso, donde se convirtió en “la niña que no sabe leer y escribir”
Los padres retiraron a Ignacia del colegio, en donde la educación no considera a los niños que presentan algún problema, son dejados de lado, no valoran su esfuerzo, el profesor no es capaz de interiorizarse en la dificultad de su alumno, y ver como poder ayudarlo, en donde no se respeta el ritmo de aprendizaje de cada niño.
Los padres empezaron la gran tarea de buscar un colegio que la acogiera tal cual era y le permitiera desarrollarse a su ritmo, poder subir su autoestima, recuperar en ella la confianza que puede lograr las cosas. Así llegaron al colegio “El Golf”, el cual cumplía con esos requisitos y la matricularon, así el primer día de clases sus padres estaban muy preocupados, sabían que su hija tenía dificultades, pero era difícil aceptar que entre sus compañeras hubieran niñas con problemas más graves.
Su madre se fue muy triste y preocupada por ella, pero grande fue la sorpresa al recogerla al termino de la jornada, ella estaba tan feliz, dijo que sus compañera eran lindas y amorosas, ella no había visto que sus compañeras tenían problemas, para ella no era importante, de este modo su madre sintió que estaban en el lugar correcto.
El colegio “El Golf”, fue fundado 1990, con el fin de educar a niñas con dificultades, las cuales no encuentran acogida en la educación tradicional, llegan niñas con inmadurez o trastornos leves del lenguaje o aprendizaje. El profesor trabaja de manera personalizada, respetando ritmos de aprendizaje de cada una, son cursos pequeños de cuatro niñas. Se les estimula, se recurre al refuerzo positivo, se les dice “Ignacia aquí no decimos “no se puede”, si no “voy a intentarlo”. La herramienta más valiosa del colegio es que la profesora se preocupa por crear un ambiente cálido y afectivo, en donde las alumnas se sientas queridas y aceptadas, cuando eso sucede es mucho más fácil que se abran a lo cognitivo, darles seguridad, que se sientan queridas, porque así, aprender es mucho más fácil. Ignacia a logrado leer, escribir, memorizar y ha ido logrando todo aquello que se creía nunca realizaría.
Entonces que nos queda, pensar que todos tenemos el derecho de educarnos, pero a que costo, son capaces los educadores actuales, de ver más allá de los prejuicios, de catalogar a un niño a simple vista que no va a ser capaz de logar las cosas, o simplemente no cumplen con los parámetros que el colegio tiene fijado, y esto al final de cuentas de trata de una competencia entre establecimientos, cual es el mejor rankeado, mejores puntajes, en definitiva cual es la mejor institución educacional, pero estamos dejando de lado lo mas importante, nuestros hijos.
Ellos son lo que importa, como aprenden, como les mostramos el mundo, como fomentamos su autoestima, como logramos que se sientan capaces, como logramos que pierdan el miedo al fracaso.

Gardner propone que todos los individuos tiene la capacidad, tienen inteligencia y que cada uno tiene una forma característica que procesar la información y de enfrentar las posibilidades generadas por distintos tipos de problemas.


Arancibia, Violeta; Manual de Psicología Educacional; Ediciones Universidad Católica de Chile; 2008.
http://www.colegioelgolf.cl
[1] Gardner, 1999

1 comentario:

VICTOR OSORIO VALDES dijo...

SOY UN PADRE QUE ME SIENTO MUY IDENTIFICADO CON ESTA HISTORIA,LA DISCRIMINACION EN LA EDUCACION ESTAMOS VIVIENDO EL CALVARIO DE ENCONTRAR COLEGIO PARA NUESTRO HIJO ,CON DEFICIT ATENCIONAL NOS ACABAN DE AVISAR QUE TENEMOS QUE CAMBIAR A NUESTRO HIJO A UN COLEGIO CON PROYECTO DE INTEGRACION
LO QUE ES MUY DIFICIL A ESTA ALTURA DEL AÑO.
SOMOS RESIDENTES DE MALLOCO LO QUE A DIFICULTADO AUN MAS LA BUSQUEDA ,AJALA PODER ENCONTRAR UN COLEGIO TAN MARAVILLOSO COMO EL GOLF PARA VARONES.