miércoles, 5 de noviembre de 2008

Estimulación Psicosocial en el entorno familiar

Estimulación Psicosocial en el entorno familiar

Por María Pía Montt

¿Cómo podemos darles las herramientas y las estimulaciones necesarias a nuestros hijos para que realicen una buena educación?

La mayoría de las veces cuando nos referimos a la estimulación psicosocial se nos vienen a la mente dos aspectos totalmente opuestos: Nivel sociocultural alto y bajo, entornos ricos y pobres en aprendizajes. Esto nos se aleja de la realidad, debido que la gran marca y diferencia se produce entre estos dos aspectos tan diferentes, donde la brecha muchas veces es grande.

El desarrollo cognitivo del niño es el resultado que obtiene de su entorno familiar, donde los padres o quienes formen el núcleo familiar pueden potenciar, estancar o disminuir este desarrollo, que será importante para la madurez escolar del niño.

Esta estimulación empieza al momento de nacer, incluso antes cuando el bebé está en el vientre materno, luego continúa a lo largo del crecimiento. Un momento crucial en el desarrollo del niño es la educación preescolar, donde están en juego factores como el lenguaje, la motivación, recibir los nutrientes necesarios, y el desarrollo en general.

El aprendizaje en general y sobre todo el escolar se necesita de experiencias previas que en cadena se van desarrollando para formar aprendizajes significativos para el niño. ¿Cómo podemos lograr aprendizajes significativos en los niños? Un estudio realizado por Durkin en 1966 señala que en niños que aprenden a leer de forma espontánea, es decir, sin la intervención de un adulto lector, revelan como constante la presencia de los padres que les leen cuento a los niños antes de ir a dormir y que se repite una y otra vez a medida que los niños lo solicitan.[1] Esto demuestra que hogares con un rico acervo cultural habrá más estimulación, material (libros, juegos), un buen uso del lenguaje. Cuando hablamos de rico acervo cultural, no significa a hablar de un nivel socioeconómico alto, mas bien a un hogar donde proporcionen un ambiente cultural estimulante, así los niños puedan explorar su entorno, salir de paseo, viajes donde los sentidos para el niño se abran, también debe interferir positivamente la estabilidad emocional de los padres, la comunicación dentro de la familia, donde los factores determinantes son la cantidad y calidad de información que se le brinden al niño. Esto es lo ideal para crear un ambiente enriquecedor para el aprendizaje del niño y su madurez escolar. Pero ahora ¿que sucede con los niños que no tienen la posibilidad de tener una buena estimulación que los ayude a salir de la pobreza en que están insertos? Nuestro enfoque como psicopedagogos y padres debe ir dirigido a aquellos niños que se denominan “deprivados culturales”, donde sus experiencias y aprendizajes son pobres, teniendo un desarrollo psicológico que no es favorable para su superación. Aún así hay un grupo de estos niños que surgen, talvez no tienen padres que tengan un nivel económicamente alto, pero ellos les brindan un hogar confortable, estable, afectuoso, con un desarrollo cultural. Esto nos lleva a la frase que plantea Mabel Condemarín “no todos los desaventajados, son pobre”. Muchas veces esto genera niños resilientes, capaces de vencer los obstáculos que se les genere en el camino, pero nada lograrían esto sin la ayuda de sus familias, padres, hermanos, tíos abuelos.

Para lograr estas condiciones adecuadas para que el niño se desarrolle cognitivamente y psicológicamente el ambiente debe tener las siguientes características: una buena comunicación verbal, buena implementación en el hogar, atmósfera emocional adecuada, generando un ambiente grato para el desarrollo cognitivo y un exitoso rendimiento escolar.



[1] Condemarín, Mabel. Madurez escolar. Editorial Andrés Bello, 2003

martes, 4 de noviembre de 2008

Todos tienen derecho a una educación


Todos tienen derecho a una educación

Por Pilar Ríos G.

Howard Gardner cuestionó la existencia de una inteligencia, criticó y cuestionó la inteligencia que se encontraría a la base del CI apelando a que ésta sólo predice el éxito escolar y refleja el conocimiento adquirido.[1]

Para muchos padres es difícil elegir un colegio en particular para educar a sus hijos, pero más difícil lo es para un padre cuya hija presenta algún problema. Les presento el caso de Ignacia, una pequeña que padece de una epilepsia del sueño, una epilepsia nocturna sin convulsiones, pero que no permite a su cerebro descansar por las noches y durante el día le cuesta mucho retener lo que aprende. Producto de esta sobreactividad cerebral, no tiene motricidad fina y hay movimientos que le resultan muy difíciles, como hacer rebotar una pelota o tomar un lápiz para escribir.
En un principio los padres buscaron un colegio que integrara a lo niños, mientras cursaba prekinder les advirtieron que la niña por más que se esforzaba, no conseguía dibujar una figura humana, solo trazaba rayas en el papel, la llevaron a un neurólogo quién dio el diagnostico.
Con cuatro años, sus padres enfrentaban este difícil proceso, en donde en conjunto con el profesor decidieron que debían dejar repetir el año para darle otra oportunidad, mientras comienza los tratamientos tanto farmacológicos y sesiones con un fonoaudiólogo. Hubo algunos progresos en cuanto a su lenguaje, lograr retener cuentos o canciones, pero su autoestima y su sociabilidad iban cuesta abajo, no encontraba la integración.
Esto se fue agudizando al cursar 1° básico, cuando sus compañeros aprendieron a leer y escribir, pero Ignacia no podía representar las letras y eso generó burlas en su curso, donde se convirtió en “la niña que no sabe leer y escribir”
Los padres retiraron a Ignacia del colegio, en donde la educación no considera a los niños que presentan algún problema, son dejados de lado, no valoran su esfuerzo, el profesor no es capaz de interiorizarse en la dificultad de su alumno, y ver como poder ayudarlo, en donde no se respeta el ritmo de aprendizaje de cada niño.
Los padres empezaron la gran tarea de buscar un colegio que la acogiera tal cual era y le permitiera desarrollarse a su ritmo, poder subir su autoestima, recuperar en ella la confianza que puede lograr las cosas. Así llegaron al colegio “El Golf”, el cual cumplía con esos requisitos y la matricularon, así el primer día de clases sus padres estaban muy preocupados, sabían que su hija tenía dificultades, pero era difícil aceptar que entre sus compañeras hubieran niñas con problemas más graves.
Su madre se fue muy triste y preocupada por ella, pero grande fue la sorpresa al recogerla al termino de la jornada, ella estaba tan feliz, dijo que sus compañera eran lindas y amorosas, ella no había visto que sus compañeras tenían problemas, para ella no era importante, de este modo su madre sintió que estaban en el lugar correcto.
El colegio “El Golf”, fue fundado 1990, con el fin de educar a niñas con dificultades, las cuales no encuentran acogida en la educación tradicional, llegan niñas con inmadurez o trastornos leves del lenguaje o aprendizaje. El profesor trabaja de manera personalizada, respetando ritmos de aprendizaje de cada una, son cursos pequeños de cuatro niñas. Se les estimula, se recurre al refuerzo positivo, se les dice “Ignacia aquí no decimos “no se puede”, si no “voy a intentarlo”. La herramienta más valiosa del colegio es que la profesora se preocupa por crear un ambiente cálido y afectivo, en donde las alumnas se sientas queridas y aceptadas, cuando eso sucede es mucho más fácil que se abran a lo cognitivo, darles seguridad, que se sientan queridas, porque así, aprender es mucho más fácil. Ignacia a logrado leer, escribir, memorizar y ha ido logrando todo aquello que se creía nunca realizaría.
Entonces que nos queda, pensar que todos tenemos el derecho de educarnos, pero a que costo, son capaces los educadores actuales, de ver más allá de los prejuicios, de catalogar a un niño a simple vista que no va a ser capaz de logar las cosas, o simplemente no cumplen con los parámetros que el colegio tiene fijado, y esto al final de cuentas de trata de una competencia entre establecimientos, cual es el mejor rankeado, mejores puntajes, en definitiva cual es la mejor institución educacional, pero estamos dejando de lado lo mas importante, nuestros hijos.
Ellos son lo que importa, como aprenden, como les mostramos el mundo, como fomentamos su autoestima, como logramos que se sientan capaces, como logramos que pierdan el miedo al fracaso.

Gardner propone que todos los individuos tiene la capacidad, tienen inteligencia y que cada uno tiene una forma característica que procesar la información y de enfrentar las posibilidades generadas por distintos tipos de problemas.


Arancibia, Violeta; Manual de Psicología Educacional; Ediciones Universidad Católica de Chile; 2008.
http://www.colegioelgolf.cl
[1] Gardner, 1999

Educación y valoración de la actualidad

Educación y valores de la actualidad

Por María Francisca Quinteros

Nuestra manera de conocer el mundo que nos rodea es a través de la educación, tanto la recibida de nuestros padres como la entregada por instituciones.

Pero ¿de qué trata la tarea de la educación? ¿cuáles son los valores en los que se debe fundamentar?

Para Humberto Maturana “la tarea de la educación es permitir, facilitar y guiar el crecimiento de nuestros niños de tal modo que lleguen a ser seres humanos que viven y actúan en respeto de sí mismos y respeto hacia otros, operen con conciencia social y ecológica, pudiendo a comportarse así con responsabilidad y libertad en una comunidad humana democrática”.
[1]

Pero ¿tiende la educación chilena a estos principios?, ¿educa en un ambiente de respeto?, cabe hacernos estas interrogantes en un momento en que el cuidado de los niños en la primera infancia ya no está entregado principalmente a los padres sino a terceras personas que no siempre están preparadas para educar; en un momento en que se ven altos niveles de violencia en los estudiantes, bajo rendimiento escolar reflejado en las pruebas SIMCE y PSU, y en instantes en que los profesores de nuestro sistema educacional se niegan a ser evaluados.

¿Se entrega realmente conciencia social a nuestros niños?, ¿se hacen cargo con responsabilidad y libertad de la comunidad que están heredando?

La verdad estamos enseñando a nuestros hijos a vivir en el futuro, a no disfrutar del presente, en el preescolar los preparamos para el colegio, en el colegio para la PSU y la Universidad, y en la Universidad para ser profesionales exitosos, lo que implica poseer bienes materiales que le hagan más cómoda la vida y mantener determinado estatus social, mucho más que tener conciencia social, ser responsables de sus actos y hacer un buen uso de su libertad. Más que respeto les enseñamos a competir a “negar al otro como un legítimo otro”, como lo diría Maturana; fomentamos la violencia y la individualidad por sobre el compartir, les enseñamos a no mostrar sus emociones y a ser seres autómatas que viven insertos dentro de una sociedad materialista, egoísta y competitiva que poco sabe del amor y el respeto por el prójimo, que confunde libertad con libertinaje y que no educa para el bien social, sino para cumplir las metas “socialmente aceptadas como correctas”.

Al fin y al cabo, ¿qué es lo correcto? ¿cómo debemos educar?, es demasiado utópica la visión de Maturana o ¿podemos hacer un esfuerzo como comunidad por acercarnos un poco más a nuestro “ser humano” y volver a valorar los principios que antes se consideraban imprescindibles?...


[1] Maturana Humberto, Transformación en la Convivencia. Comunicaciones Noreste Ltda. 2004, pág. 62

¿Alumnos cansados- malas notas?

Por Katharina Pittrich

¿Se complementa la hora del inicio de clases con el ritmo biológico de los alumnos?
Una tercera parte de nuestra vida pasamos durmiendo y todos conocemos el sentimiento que tenemos cuando no hemos dormido suficiente.
También conocemos las caras cansadas de los alumnos que están viajando al colegio a las 7:30 de la mañana y los cuales muy probablemente pasarán por lo menos la primera hora de clase casi dormidos. ¿Este cansancio se basa en un déficit de sueño causado por los alumnos mismos o están a la base de este fenómeno procesos fisiológicos? ¿Se podría mejorar la capacidad de atención y memoria de los alumnos a través de un inicio de clases más tardío?
Existen estudios que demuestran una correlación entre sueño y las capacidades mentales. Todos conocemos las personas que ya temprano en la mañana trabajan con energía y entusiasmo mientras que otros colegas se vuelven más activos en la tarde y los cuales pueden trabajar eficientemente hasta la noche. Son de gran importancia, los resultados de los investigaciones que demuestran que el “reloj interno” influye a los procesos cognitivos .Personas que están muy activos en la mañana, obtuvieron mejor resultados en los ejercicios que involucran atención y memoria, cuando los hicieron temprano en el día. Al contrario, las personas que están activos en la tarde, obtuvieron los mejores resultados cuando realizaron dichos ejercicios en su horario de mayor actividad.
Los niños también tienen un ritmo circadiano, el cual determina el cambio entre vigilia y sueño. En el desarrollo del infante al adulto, este ritmo cambia, un cambio relacionado al desarrollo fisiológico, que afecta al desempeño escolar de los niños.
Muchos adultos recuerdan que sus hijos, cuando niños, se despertaron muy temprano los fines de semanas, llenos de energía y con ganas de hacer algo. Pero cuando llega la pubertad, parece cada vez más difícil despertar a los jóvenes. Se acuestan tarde porque dicen que no pueden dormir y, en consecuencia, se levantan muy cansados. Los fines de semanas se quedan dormidos una gran cantidad de su tiempo libre, dejando la impresión de que estuvieron recuperando el déficit de sueño acumulado durante de la semana.
Lo que muchas veces se interpreta como una rebelión de los jóvenes en una etapa de su vida particularmente difícil, es lo que en la biología se conoce como el “Delayed Sleep Phase Syndrome”. Mientras que los niños pequeños normalmente están más activos en la mañana, las preferencias relacionadas al sueño cambian con el inicio de la pubertad y los jóvenes se acuestan más tarde. Este cambio en la hora de acostarse llega a su extremo alrededor de los veinte años. Las causas de este cambio en el ritmo vigilia-sueño aún no se conocen, pero existe la hipótesis de que un cambio hormonal podría ser la causa de dicho fenómeno.
Una gran cantidad de estudios están investigando sobre las consecuencias que trae el “Delayed Sleep Phase Syndrom” para el desempeño escolar de los alumnos. Jóvenes adolescentes tienen una necesidad de sueño entre aproximadamente 8,5 y 9,25 horas por la noche pero sólo 25% de los jóvenes logran esto. Encuestas en colegios demuestran, que muchos alumnos en su pubertad sufren gran cansancio en las primeras horas de clase y que en consecuencia tienen problemas de atención o se quedan dormidos durante la clase. Al contrario, los alumnos que no tienen mayores problemas de levantarse temprano, están más motivados y tienen mayor capacidad de confrontarse a problemas y aprender nuevos contenidos. Se han realizado estudios de observación, en la mayoría de los casos en Estados Unidos, que demuestran que los alumnos con un déficit de sueño, un ritmo de vigilia-sueño irregular o con trastornos de sueño, tienen un desempeño escolar peor que sus compañeros con suficientes horas de sueño.
Por los resultados de dichos estudios, cambió una comuna en Minnesota la hora del inicio de clases de las 7:15 a las 8:40. Tres años después de este cambio se demostró, que los alumnos se beneficiaron de este cambio. Aparte de una mayor asistencia en clases, se había mejorado el comportamiento de los alumnos en la sala. Las notas se habían mejorado levemente después de un periodo de cuatro años. Lo positivo era, que los alumnos obtuvieron aproximadamente una hora más de sueño por noche. Las preocupaciones de que los jóvenes, con el horario de clases cambiado, se iban a acostar más tarde, no se volvieron realidad.
Los estudios publicados nos dan a entender, que los alumnos, con el comienzo de la pubertad, se beneficiarían de un inicio de clases más tarde, pues los procesos cognitivos se ven directamente influidos por un déficit de sueño.

Bibliografía:
Kyla Wahlstrom (2002).”Changing times: Findings from the first longitudinal study of later high school start times”
Amy R. Wolfson (2003) “Understanding adolescents sleep patterns and school performance. A critical appraisal.” Sleep medicine reviews

sábado, 4 de octubre de 2008

Creación y educación


Por Katharina Pittrich




La capacidad creadora, la autoexpresión, la libre articulación de las visiones más propias del ser humano, sus miedos, sus sueños y sus recuerdos ofrecidos en metáforas visuales, o simplemente el arte, y su rol en la educación progresista, será el tema que se tratará en este artículo.
Los objetivos del arte están relacionados con la naturaleza propia del arte, su carácter verdadero y esencial, siendo proyecciones de “vida sensible”, como señaló Henry James[1], agregando que todo aquello que articula el sentimiento y lo presenta a nuestro conocimiento es artísticamente bueno. El arte, siendo una actividad cognitiva tanto como una actividad basada en sentimientos, puede servir como una distracción y ayudar a desarrollar intereses que pueden ofrecer cierta satisfacción después del trabajo, cuando se ha acabado la escuela.
También desempeña un papel importante como vehículo de autoexpresión en la medida en que ayuda a expresar emociones y comunicarlas. El Romanticismo forjó esta concepción, y, por supuesto, la expresión del amor como la emoción más inspirada.
El pensamiento creativo y el pensamiento crítico, objetivos principales del programa educativo progresista, son ciertamente características propias de la expresión artística, pues las obras critican a la sociedad en la cual han sido creadas y a través de las cuales se transmiten ciertos valores.
Al identificar el proceso educativo con el crecimiento integral de las alumnas y alumnos, nos referimos a un crecimiento no sólo físico sino también intelectual y moral. La naturaleza propia del arte refuerza al pensamiento crítico y creativo. Su naturaleza terapéutica contribuye a la salud mental y al desarrollo integral del artista.
Las obras de arte nos hacen revivir viejas imágenes y nos transportan con las alas de la imagen visual al mundo fantástico del sueño, nos ayudan a participar en los momentos mágicos de la mente y a revelar ideas y sentimientos escondidos en el subconsciente. También llaman nuestra atención sobre los aspectos aparentemente triviales de nuestra experiencia, lo cual nos permite hallar un nuevo valor en ellos. La obra de arte muestra intuiciones y despierta nuestra consciencia hacia lo que hemos aprendido a no ver. Así el arte desempeña un importante papel en el desarrollo de la vida de la sensibilidad y funciona como una imagen de lo que podría ser la vida.
John Dewey nos ofrece una excelente expresión de este punto: “la función moral del proprio arte es eliminar los prejuicios, acabar con las capas que impiden que el ojo vea, arrancar los velos originados por la rutina y la costumbre, perfeccionar la capacidad de percepción .”[2]

[1]Susanne K. Langer, Expressiveness, Problems of Art, Nueva York, Charles Scribner’s Sons, 1957 [2] John Dewey, Art As Experience, Nueva York, Minton,Balch and Company, 1934


Asistente de párvulos en casa
¿Qué hay detrás de esta nueva alternativa?

Por: Pilar Ríos


Un sistema alternativo, que hoy en día algunas familias están tomando como opción, para la educación de sus hijos, es una copia de lo que se está gestionando en Europa, es un estilo de educación en pequeños grupos en sus propios hogares, en que los niños están bajo la protección de la familia, y en la que se retarda su salida del hogar para iniciar su proceso educativo.

¿Por qué los padres están tomando está alternativa?
Económicamente es lo mismo tener una parvularia en casa de uso exclusivo, que enviarlos a un jardín infantil, en donde los niños son estimulados de igual forma; ella llega con su delantal, le enseña lo mismo que en el jardín: los hace recortar, pintar, enseña colores, formas, todo lo que deben aprender a esa edad, que les permita incorporarse al colegio sin ningún problema e incluso con más éxito, debido al trabajo exclusivo con el niño, un trabajo a su tiempo, sin presiones, en un ambiente familiar donde el niño se siente seguro.
La psicóloga Alejandra Robelo
[1] afirma que los niños menores de 6 años y aún más los menores de 3 años, deben crecer en ambientes cálidos donde haya un referente materno amoroso que les atienda de manera individual.
Sus fundamentos surgen del filósofo austriaco Rudolf Steiner
[2] en quién se basa la educación Waldorf “basada en proveer a los niños con lo que necesitan según su momento evolutivo y no lo que el sistema social pretende de él”
En este método se trabajan los juegos que conllevan un orden, incentivo a la tolerancia, juegos de presentación, conocimiento, afirmación, confianza, comunicación y cooperación.
En Chile la psicóloga clínica infanto-juvenil Marie Apfelbeck, afirma que lo ideal es tener un apego largo, hasta los 2 años y medio al menos, dice “Los niños recién al año y medio logran entender que la mamá existe, aunque no la vean. Y a los 3 años y medio pueden estar tranquilos emocionalmente si no la ven; es decir, saber que los quieren aunque no esté. Pero el estilo de vida moderno hace más difícil que la mamá se quede en casa para cuidar a sus hijos”. También la psicóloga avala el mandar a los niños al jardín infantil, por la importancia de la socialización con sus pares y estimular su desarrollo global.

Para muchos padres el miedo a que sus hijos se vean enfrentados a actos de pedofilia, violaciones, accidentes, violencia etc., además de una mirada crítica a la educación actual, los ha llevado a pensar en otras alternativas educacionales, diferentes a las tradicionales, algunos logran mezclar estas dos alternativas, enviando dos días al jardín, para su convivencia y los otros días trabajan en casa con su parvularia. El Intentar priorizar los lazos familiares y cuidar más a los niños que están en crecimiento, el crear este vinculo, es muy importante para una estabilidad emocional del niño.


Estas nuevas alternativas serán la solución a las falencias que la educación actual esta teniendo, podremos criar a hijos más seguros emocionalmente, o los estaremos privando de la convivencia y de experiencias necesarias para formarlos.

[1] Alejandra Robelo; psicóloga con postgrados en pedagogía Montessori y Waldorf y máster en gestión centros educativos.
[2] Rudolf Steiner,; 1861-1925; fundador Sociedades Antroposófica; desarrollo la teoría Waldorf

http://www.colegiorudolfsteiner.cl/
http://www.ninosindigochile.cl/prensa/boletines/Boletin%20N%2020.doc

Niños agresivos





Por Francisca Quinteros

Normalmente los niños compiten con sus pares y se comparan para valorar sus competencias físicas, sociales cognoscitivas y lingüísticas, y así obtener un sentido más realista de si mismos,[1] sin embargo en nuestro país la agresividad se ha tomado las salas de clases, incluso de los niños más pequeños; los casos de Bullyng se ven periódicamente en los noticiarios, y es algo que sucede tanto en colegios públicos como privados. ¿Qué está pasando? ¿Cuáles han sido los factores que han generado el aumento de la agresividad en los niños?

Este fenómeno podría explicarse por la poca socialización que tienen los niños hoy en día, en la mayoría de los casos ambos padres trabajan, los niños quedan al cuidado de terceras personas, el alcance de la tecnología de que disponen en sus hogares conlleva a que el niño permanece más de tres horas frente al televisor sin control alguno. Otros factores importantes son la falta de comunicación que existe en las familias, muchos niños ni siquiera almuerzan con sus padres; y la poca tolerancia que tienen los niños a la frustración, por que es más fácil darles en el gusto que enseñarles valores que permitan su convivencia con la sociedad a futuro.

Estudios han demostrado que los niños maltratados pueden volverse agresivos o retraídos; además un niño que ha sido dominado por su hermano puede volverse agresivo con sus pares
[2], estas son situaciones que requieren la atención urgente de los progenitores o tutores.

En la situación actual muchos colegios han debido enfrentar el problema, y una de las formas que han adoptado ha sido la de crear talleres que involucran a los alumnos, sus familias, profesores y auxiliares del colegio. La metodología de estos talleres ha sido elaborada por la Universidad de Chile y Universidad Católica, y consiste a grandes rasgos en el fomento de empatía en los niños a través de discusiones con los participantes acerca de situaciones hipotéticas y reales; además de la creación conjunta de normas de convivencia social que les permitan la sana convivencia con sus pares y superiores del establecimiento.

Los resultados de los talleres han sido positivos en la gran mayoría de los establecimientos en los que se ha aplicado observándose resultados a nivel de rendimiento educacional, convivencia con los miembros de la comunidad estudiantil y sus familias.

Es importante que ésta y otras iniciativas en torno al tema vayan tomando fuerza en nuestra sociedad para contribuir a la sana convivencia y para no alcanzar los niveles de violencia que se ven en otros países.


[1] Bandura, 1994
[2] Diane E. Papalia, Desarrollo Humano, Editorial Mc Graw Hill, 2204.

Autoestima Escolar

Por: María Pía Montt


¿Nos autovaloramos?, al momento de realizar alguna actividad que tiene por objetivo poder desarrollar y demostrar nuestras destrezas y conocimiento al resto de las personas con las cuales interactuamos constantemente. Pero, ¿que sucede cuando esto lo vivimos en la adolescencia?
La etapa escolar es un momento crucial, donde la persona se prepara para enfrentar el mundo adulto, que está muy cercano. Por lo tanto que pasa cuando hay frustraciones en nuestros aprendizajes, que como consecuencia nos hace sentir inferiores al resto.
Para empezar a desarrollar este tema debemos tener en claro conceptos como: Adolescencia, pubertad. Estas dos están estrechamente relacionadas en el ámbito de la biología, psicología y social. Pero se hace la distinción que cuando hablamos de pubertad, se refiere a los cambios físicos donde la producción de hormonas sexuales va en aumento, permitiendo la reproducción del ser humano, donde se comienzan a secretar cantidades de Andrógenos, que permitirá el crecimiento del vello. Las niñas aumentan su producción de estrógenos en los ovarios, con los que se aumenta el crecimiento de los genitales femeninos, y el desarrollo de los senos. Por otra parte los niños incrementan la producción de testosteronas (en los testículos) que participan activamente en los crecimientos de masa muscular y genitales masculinos. Para ambos este período es el estallido de actividad hormonal, donde se produce la mayor emocionalidad, mal humor y trastornos del ánimo. La pubertad empieza a la par con la adolescencia donde emergen juntas aproximadamente a la edad de los 11 a 12 años y concluye entre los 18 a 20 años. La adolescencia se puede definir como el periodo de transición entre la niñez y la adultez, que se caracteriza por cambios físicos y psicológicos. Estos cambios físicos estimulan al adolescente una toma de conciencia de su aspecto físico (imagen personal) y el interés por su propio cuerpo, que van a ir modificando su desarrollo psicosocial, donde la aceptación social (entre sus pares) será muy importante para su misma autovaloración y la confianza en si mismos. A la mano de estos cambios físicos, se producen también cambios importantes en el desarrollo cognoscitivo del adolescente. En esta etapa Piaget formula que surge el pensamiento operativo formal (pensamiento abstracto), interfiriendo en el adolescente la idea que tiene de sí mismo, volviéndose introspectivo, analítico y autocrítico.
El concepto de imagen de sí mismo es el resultado de actitudes y juicios que una persona tiene de su cuerpo, capacidades y dignidad de ser humano, donde muchas veces se ve interferida por la baja autoestima. Creando situaciones tales como: sentirse inferior física e intelectualmente con el resto de sus pares, disminuye la creatividad, perdida de la espontaneidad, desmotivación en el estudio que provocan un bajo rendimiento (bajas calificaciones), que si no se detiene a tiempo puede hasta generar problemas más graves como deserción escolar, alcoholismo, drogadicción, trastornos alimenticios (bulimia, anorexia) y depresión. Para esto es fundamental la intervención de un mediador que puede ser familiar o el profesor para poder superar la baja autoestima en el desempeño escolar, provocando cambios significativos que promueva el interés por el aprendizaje de una manera más calida, donde haya un clima afectivo, motivador y menos traumática. “Lograr éxito en la vida, no es siempre una respuesta intelectual, sino la respuesta a todo un proyecto de vida, que no sólo el joven es responsable de ese proyecto, sino que también la familia, colegio y la sociedad toda”[1]. Por esto es fundamental enriquecer de experiencias positivas a nuestros hijos desde el momento en que nacen, para irles generando un ambiente en donde ellos triunfen, y aprendan de sus propios errores. Aprender de nuestros propios errores es tomar conciencia de la vida y nos lleva a la madurez de las experiencias vividas para que sepamos enfrentar positivamente los obstáculos.
[1] Saffie, Nubia; ¿valgo o no valgo?, autoestima y rendimiento escolar. Editorial LOM. 2000





Bibliografía:

· Papalia, Diane. Desarrollo Humano. Editorial Mc Graw Hill. 2004
· Condemarín, Mabel. Madurez escolar. Editorial Andrés Bello. 2007
· Saffie, Nubia, ¿Valgo o no valgo?, Autoestima y rendimiento escolar. Editorial LOM. 2000.



martes, 2 de septiembre de 2008

Maestros Expertos

MAESTROS EXPERTOS

Por Pilar Ríos

¿Cómo podemos definir a un maestro experto?
Existen variadas definiciones al respecto y una de las más usadas define como maestro experimentado y eficaz a aquel que ha ideado soluciones para problemas comunes en el salón de clases. Su conocimiento del proceso de enseñanza y del contenido es amplio y está bien organizado.
Un buen maestro debe poner a disposición su madurez y experiencias al servicio de las escasas que tienen los alumnos, y lograr llegar a un equilibrio entre sus experiencias y las del alumno. Esto se traduce en una educación significativa capaz de unir o aplicar los conocimientos previos con los nuevos.
Un buen maestro debe ser capaz de ver a través de los errores de sus alumnos, los malos entendidos o falta de información que puede haber detrás del error o mal rendimiento, de manera tal que el maestro pueda mejorar el modo de enseñar y corregir las equivocaciones, las materias y las actividades que no han sido significativas.
El buen maestro debe ser capaz de apreciar estos errores y así ser más eficiente, tomar conocimiento de los intereses de los alumnos e integrarlos en las materias, obteniendo por consecuencia la atención e interés del alumno.
Tomar conciencia de las capacidades y tiempos de aprendizaje del pupilo es importante para lograr un aprendizaje significativo.
Algunos educadores piensan que los maestros deben aprender diferentes técnicas de enseñanza y presentar exámenes sobre ellas y de este modo obtener certificados que le permitan acreditar su capacidad para enseñar; otros piensan que lo que hace excelente a un maestro no es la capacidad de dominio de técnicas sino lo reflexivo – sensible o ingenioso- que éste sea con respecto a la enseñanza. Al optar por esta forma nos encontramos con maestros que plantean, resuelven problemas, crean instrucciones y toman decisiones. Todos sabemos que la enseñanza es una actividad compleja y que exige un pensamiento creativo y dedicación permanente con el aprendizaje.

Un maestro debe ser capaz de aplicar diversas estrategias pero a la vez inventar otras, tener rutinas sencillas para manejar al grupo, y también estar dispuestos a romperlas cuando sea necesario un cambio.
Es necesario también que los maestro participen en el diseño del currículo y de la toma de decisiones, que le van a permitir una mayor libertad y responsabilidad con respecto a la enseñanza que entrega a sus estudiantes. Ser dinámico, versátil, preocupado de entregar una metodología que sus alumnos entiendan, ser capaz de escuchar y traducir las inquietudes en una mejora educativa.
Piaget nos enseñó que podemos aprender mucho de la forma en que piensan los niños si somos capaces de escucharlos con cuidado y prestar atención al como solucionan los problemas. Si logramos comprender el pensamiento infantil estaremos en mejor posición para adaptar los métodos de enseñanza a las capacidades del niño.[1]
[1] Teorías de Piaget

Bibliografia

Diane Papalia, Desarrollo Humano; Editorial Mc Graw Hill. 2006
Anita Woolfolk, Psicología Educativa; Editorial Prentice Hall. 1999
John Dewey; Experiencia y Educación; Editorial Losada S.A. 1967

Niños con síndrome de Down

Niños con Síndrome de Down
Por María Pía Montt
Todos en algún momento de nuestras vidas tendremos la posibilidad de desarrollarnos como padres y cuando pensamos en esta idea la asociamos a un bebé sano, sin ningún tipo de problemas, pero que sucede cuando esta visión de concebir hijos “normalmente sanos” cambia y nos vemos enfrentados a criar, amar, educar y fortalecer psicológicamente a un niño o niña con síndrome de Down. En el mayor de los casos los padres no están preparados para esta noticia, ni mayormente educados acerca del tema, debido a que sólo se puede identificar al momento de nacer o poco después. Por lo tanto se tiende al rechazo y estigma de limitación hacia el propio hijo. Este gran cambio en la forma de pensar que tenemos sobre un hijo con síndrome de Down, nos llena de interrogantes de todo tipo, como por ejemplo, ¿Cómo ocurrió?, ¿ Como será su desarrollo físico y procesos cognitivos del niño?, ¿Cómo se desarrollará en su vida cuando crezca?, ¿Serán bebés eternos? y ¿qué podemos hacer como padres para ayudarlo?, éstas y muchas otras preguntas surgirán al iniciar el proceso de empezar a criar a un bebé con síndrome de Down.
Para empezar a esclarecer como se desarrolla este síndrome debemos dirigirnos al origen de este, o sea la fecundación del óvulo con el espermio donde cada uno de ellos trae consigo una carga genética (combinación de cromosomas) determinada por el padre y otra mitad por la madre, dando así la individualidad de cada ser humano. Por esto se necesita una cantidad adecuada de material cromosómico para programar a una persona con características físicas y mentales “normales” (refiérase a las características que los seres humanos tenemos en común). En el caso de las personas con síndrome de Down o con otras anormalidades cromosómicas, se debe a que hay una falta o exceso de este material (trisomia del par 21).
El niño a medida que va creciendo cada vez se notará más marcados sus rasgos faciales y físicos que los distinguirán del resto de los otros niños. Además sus procesos cognitivos tendrán un retraso (en diferentes grados), que los harán niños más limitados en cierta forma, y es ahí donde los padres y familia deben apoyar y potenciar las habilidades del niño con síndrome de Down, desarrollando en él la autoconfianza, el autoestima, formando personas integras, donde unirse a la sociedad[1] los hace ser de cierta forma más autónomos y capaces de realizar tareas y trabajos que personas “normales” pueden lograr hacer. Un gran ejemplo de esto es Pablo Pineda, un joven con síndrome de Down que llegó a estudiar y graduarse en una Universidad Europea (España), obteniendo un diplomado en magisterio. Este joven ha demostrado ser un gran aporte a la sociedad y una inspiración, rompiendo constantemente obstáculos, gracias al apoyo de sus padres, que potenciaron sus habilidades, y nunca lo estigmatizaron como una persona limitada. Claro está que no todo para él fue un camino de rosas, lo afirma en una entrevista, sino que ha tenido que superar barreras de integración, tales como la desconfianza de sus profesores, pero debido a su perseverancia y actitud positiva, siempre se sintió capaz de realizar su vida como cualquier otra persona lo haría, su aspecto resiliente lo hizo fortalecer y llegar a ser un adulto íntegro.
Esta es una excepción, la mayoría de los niños con Síndrome de Down, desarrollan sus procesos cognitivos más lentamente que el común de las personas, donde presentan un retraso en su capacidad intelectual, que puede variar desde leve y otra minoría con deficiencia severa producida muchas veces por la poca estimulación de los padres y familia.
Es por eso que surge una gran interrogante, si realmente pueden llegar realizar tareas como trabajar, realizar trámites, llevar una vida conyugal, además de tomar decisiones importantes. Todo dependerá de la formación que se le de a un niño con síndrome de Down.

[1] Dentro de las potencialidades que son características de lo niños con Síndrome Down, es su capacidad socialización. Está característica puede ser un catalizador importante si se trabaja en torno a ella el desarrollo de otras habilidades.
Bibliografía:
  • Cunningham, Cliff, ¨El síndrome de Down: una introducción para padres¨
  • www.down21.org Fundación para la ayuda, integración, investigacion, ciencia y desarrollo del sindrome de down.

Educación para la igualdad

Educación para la igualdad

Por Katharina Pittrich

¿Somos diferentes, los hombres y las mujeres? Por supuesto! Pero en este artículo no me refiero a la igualdad de los sexos, la condición inmutable que define a una persona como macho o hembra. Me refiero a la igualdad de oportunidades que está en la base ideal democrático. En este sentido se trata de evitar una caracterización estereotipada de lo femenino y lo masculino en la educación de los infantes, para que ambos, las niñas y los niños, tengan la posibilidad de auto realizarse y crear una sociedad equitativa, donde no existen diferencias en la distribución de riqueza y poder. Una educación no sexista es una educación que educa validando las características humanas (ternura, deseo, solidaridad y pensamiento-lógico, entre otras) como expresiones del mismo sustrato, no exclusivas de alguno de los sexos y necesarias para la supervivencia humana en general.
Jung pensó que las actitudes que tiene la gente podrían incluir la existencia de un inconsciente colectivo, es decir aquel que es el compartido por muchas, si no la mayoría, de las personas de una cultura determinada. Lo desafortunado en lo que al inconsciente se refiere, es que este no piensa de un modo racional lógico, a diferencia del consciente. Para asegurar una educación no sexista, deberíamos entonces, ser conscientes de nuestras actitudes a propósito de los géneros, considerando de que todo aquello que les hacemos a los infantes tiene unos efectos sobre ellos que van mucho más lejos de lo que pretendemos conseguir. En cada instante vivimos un ejemplo para los infantes, en la manera en que interactuamos con los demás y las emociones que demostramos a propósito de ciertas situaciones. Todas las acciones y emociones de las personas que rodean al infante y las cuales observa, son experiencias de las que puede aprender algo, ya sea positivo o negativo. La mayor parte de los primeros recuerdos están “perdidos” en el inconsciente, pero, en realidad, nunca desaparecen. Así puede por ejemplo el lenguaje, como elemento fundamental en el proceso de socialización y la construcción de la identidad genérica como hombres y mujeres, transmitir un mensaje sexista a través de un discurso o imágenes, caracterizando al hombre como proveedor y situando a la mujer en el rol materno y las tareas domésticas, en una situación de subordinación al hombre o mostrarla como persona cuya preocupación predominante es la belleza física. Ciertas actitudes como éstas, que caracterizan los géneros y definen el rol social atribuido a hombres y mujeres, son muy antiguas mientras que la sociedad es dinámica y el proyecto de vida y rol social de la mujer ha cambiado y su realidad actual no coincide con estos modelos de roles tradicionales. ¿Cree usted, por ejemplo, que realmente hoy en día el fin último de la vida de la mujer es el matrimonio?
Los educadores, los padres y profesores, se podrían convertir en una de las mayores fortalezas de la emancipación femenina, en tanto contribuyan con una nueva configuración de la educación para que la valoración de la identidad de la mujer no esté basada en la belleza física y la juventud pero en la realización personal a través una contribución social, participación política y ejercicio laboral. Es importante que las mujeres desde niñas, obtengan una educación que las hace posible decidir qué tipo de persona quieren ser, qué tipo de conocimientos y habilidades les gustaría adquirir y el tipo de mundo en el que quieren vivir, para que formen una personalidad curiosa para adquirir y desarrollar las múltiples capacidades humanas, espirituales, intelectuales y creativas.


Bibliografìa
Dr. Andrew Stanway (1989). Enseñar a vivir. Barcelona
Patricia A. Caastex, Josefina G. Lopez, Marcela R. Salazar, Corporación de Promoción Universitaria y Ministerio de Educación, Lo femenino visible( 1997).Chile

Envejecer

Envejecer

Por María Francisca Quinteros


¿Qué es envejecer?, ésta y muchas otras preguntas han sido formuladas en numerosas ocasiones por distintas disciplinas. En el presente artículo hablaremos del adulto mayor desde distintas perspectivas para saber a grandes rasgos cual es su realidad en Chile.

Para la psicología evolutiva existen dos tipos de envejecimiento, el primario que consiste en el proceso gradual e inevitable producto del paso del tiempo, y el secundario producto de una enfermedad o el mal cuidado del cuerpo; éste a menudo puede prevenirse[1]

Al envejecer, biológicamente se producen cambios que son determinantes para las personas; se hace más lento el funcionamiento del cuerpo, el sistema inmunológico se torna en muchas ocasiones deficiente, por lo que se corre el riesgo de contraer enfermedades, se pierde tono muscular y se atrofian los órganos del cuerpo, entre otras cosas.

Diversos estudios han demostrado que “la salud y longevidad están vinculadas con la educación y otros aspectos de la posición socioeconómica” [2]. Un aspecto positivo para la salud de estas personas es el hecho de que la mayoría de ellos tienden a sentirse satisfechos con sus vidas, lo que contribuye a su adaptación en esta nueva etapa (a no ser que hayan tenido anteriormente personalidades neuróticas o negativas). Por otro lado el aspecto negativo que se da en nuestro país es la aceptación por parte de las persona a tener que asumir y enfrentar estos cambios biológicos y emocionales que suelen acompañarse de la perdida de la pareja (la viudez), la soledad, el abandono de los hijos y muchas veces la pobreza, no tienen un lugar en nuestra sociedad, la mayoría de las veces son excluidos asumiendo un rol pasivo frente a sus propias dificultades; además de no darles un espacio o instancias en las que puedan desarrollarse física o educativamente. Chile ha establecido políticas para el cuidado del adulto mayor desde 1995 pero lamentablemente no todas ellas han podido ser realizadas aún.

Envejecer en Chile aún es difícil, esperemos que en los años venideros nuestros adultos mayores tengan mejores expectativas de las que tienen hoy en día.


[1] Papalia, Diane; Desarrollo Humano. Editorial Mc Graw Hill. 2004
[2] (Kinsella y Velkoff, 2001)

Bibliografía
Comité nacional Presidencia de la República, Adulto Mayor, INE
Papalia, Diane; Desarrollo Humano. Editorial Mc Graw Hill. 2004

viernes, 22 de agosto de 2008

Bienvenida

Bienvenida

Estimados lectores

Somos cuatro alumnas de la universidad Andrés Bello en Viña del Mar, Chile y a través de este blog publicaremos articulos relacionados con el tema del desarrollo humano.
Esperamos sus reflexiones y que lo disfruten.

Saludos,

Katharina, Pía, Francisca y Pilar