sábado, 4 de octubre de 2008

Autoestima Escolar

Por: María Pía Montt


¿Nos autovaloramos?, al momento de realizar alguna actividad que tiene por objetivo poder desarrollar y demostrar nuestras destrezas y conocimiento al resto de las personas con las cuales interactuamos constantemente. Pero, ¿que sucede cuando esto lo vivimos en la adolescencia?
La etapa escolar es un momento crucial, donde la persona se prepara para enfrentar el mundo adulto, que está muy cercano. Por lo tanto que pasa cuando hay frustraciones en nuestros aprendizajes, que como consecuencia nos hace sentir inferiores al resto.
Para empezar a desarrollar este tema debemos tener en claro conceptos como: Adolescencia, pubertad. Estas dos están estrechamente relacionadas en el ámbito de la biología, psicología y social. Pero se hace la distinción que cuando hablamos de pubertad, se refiere a los cambios físicos donde la producción de hormonas sexuales va en aumento, permitiendo la reproducción del ser humano, donde se comienzan a secretar cantidades de Andrógenos, que permitirá el crecimiento del vello. Las niñas aumentan su producción de estrógenos en los ovarios, con los que se aumenta el crecimiento de los genitales femeninos, y el desarrollo de los senos. Por otra parte los niños incrementan la producción de testosteronas (en los testículos) que participan activamente en los crecimientos de masa muscular y genitales masculinos. Para ambos este período es el estallido de actividad hormonal, donde se produce la mayor emocionalidad, mal humor y trastornos del ánimo. La pubertad empieza a la par con la adolescencia donde emergen juntas aproximadamente a la edad de los 11 a 12 años y concluye entre los 18 a 20 años. La adolescencia se puede definir como el periodo de transición entre la niñez y la adultez, que se caracteriza por cambios físicos y psicológicos. Estos cambios físicos estimulan al adolescente una toma de conciencia de su aspecto físico (imagen personal) y el interés por su propio cuerpo, que van a ir modificando su desarrollo psicosocial, donde la aceptación social (entre sus pares) será muy importante para su misma autovaloración y la confianza en si mismos. A la mano de estos cambios físicos, se producen también cambios importantes en el desarrollo cognoscitivo del adolescente. En esta etapa Piaget formula que surge el pensamiento operativo formal (pensamiento abstracto), interfiriendo en el adolescente la idea que tiene de sí mismo, volviéndose introspectivo, analítico y autocrítico.
El concepto de imagen de sí mismo es el resultado de actitudes y juicios que una persona tiene de su cuerpo, capacidades y dignidad de ser humano, donde muchas veces se ve interferida por la baja autoestima. Creando situaciones tales como: sentirse inferior física e intelectualmente con el resto de sus pares, disminuye la creatividad, perdida de la espontaneidad, desmotivación en el estudio que provocan un bajo rendimiento (bajas calificaciones), que si no se detiene a tiempo puede hasta generar problemas más graves como deserción escolar, alcoholismo, drogadicción, trastornos alimenticios (bulimia, anorexia) y depresión. Para esto es fundamental la intervención de un mediador que puede ser familiar o el profesor para poder superar la baja autoestima en el desempeño escolar, provocando cambios significativos que promueva el interés por el aprendizaje de una manera más calida, donde haya un clima afectivo, motivador y menos traumática. “Lograr éxito en la vida, no es siempre una respuesta intelectual, sino la respuesta a todo un proyecto de vida, que no sólo el joven es responsable de ese proyecto, sino que también la familia, colegio y la sociedad toda”[1]. Por esto es fundamental enriquecer de experiencias positivas a nuestros hijos desde el momento en que nacen, para irles generando un ambiente en donde ellos triunfen, y aprendan de sus propios errores. Aprender de nuestros propios errores es tomar conciencia de la vida y nos lleva a la madurez de las experiencias vividas para que sepamos enfrentar positivamente los obstáculos.
[1] Saffie, Nubia; ¿valgo o no valgo?, autoestima y rendimiento escolar. Editorial LOM. 2000





Bibliografía:

· Papalia, Diane. Desarrollo Humano. Editorial Mc Graw Hill. 2004
· Condemarín, Mabel. Madurez escolar. Editorial Andrés Bello. 2007
· Saffie, Nubia, ¿Valgo o no valgo?, Autoestima y rendimiento escolar. Editorial LOM. 2000.



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